Saltar al contenido
Parque para Perros

Cómo Evitar que mi Perro Llore

cómo evitar que mi perro llore

Al igual que ladrar y gru√Īir, llorar es una forma en que los perros vocalizan. Hay una serie de cosas que su perro puede estar tratando de decirle cuando se queja, ya sea que est√© pidiendo algo que quiere o sintiendo dolor o estr√©s.

Sin embargo, tenga cuidado con la forma en que reacciona ante los lloriqueos de su perro y trate de entender la razón subyacente. Fomentar el lloriqueo, incluso sin querer, puede convertirlo en un comportamiento problemático, lo que resulta en un cachorro que se queja excesivamente. Hay algunas cosas que usted puede hacer para evitar que tu perro llore y tal vez hasta para detenerlo.

Causas del llanto de un Perro

Pedir algo

Si su perro quiere algo de usted, como un paseo, comida o un juguete, puede quejarse en un esfuerzo por decírselo. Incluso puede notar que sus ojos se mueven entre usted y la puerta u otro objeto deseado mientras se queja.

Comunicar la Emoción

Si su perro est√° excitado, quejarse puede ser parte de su forma de quemar energ√≠a y puede ir acompa√Īado de saltar de un lado a otro y correr de un lado a otro. Parte de este tipo de lloriqueo tambi√©n puede consistir en buscar atenci√≥n.

Mostrar aburrimiento

El lloriqueo de aburrimiento a menudo se presenta como una combinaci√≥n de suspiros y quejidos de “¬°ay de m√≠! El perro se queja de aburrimiento y tambi√©n puede estar tratando de llamar su atenci√≥n.

Expresar dolor o molestias

Muchos perros se quejan si están enfermos o con dolor. Si su perro no se siente bien, quejarse puede ser su forma de llamar su atención para que se lo haga saber. En algunos casos, el lloriqueo puede ser un esfuerzo por parte del perro para calmarse en lugar de llamar la atención.

Si su perro está lloriqueando mucho y usted ha eliminado otras razones, una visita al veterinario es para descartar problemas médicos antes de descartar el lloriqueo como un problema de comportamiento.

Indicar Estrés

Es com√ļn que un perro se queje cuando est√° ansioso o asustado. Este tipo de lloriqueo suele ir acompa√Īado de gestos de adoraci√≥n, como bostezar, lamerse los labios o apartar los ojos. Tambi√©n puede notar que un gemido y un bostezo ocurren juntos.

Al hacer gestos de pacificaci√≥n, el perro intenta calmarse y enviar una se√Īal a los dem√°s de que no es una amenaza. Los lloriqueos debidos al estr√©s a menudo van acompa√Īados de otros signos de miedo, como acobardarse, orejas aplastadas y una cola encogida.

Si su perro está lloriqueando excesivamente, es mejor que trates de averiguar la razón antes de tratar de abordar el comportamiento. A algunas personas no les importa quejarse un poco de vez en cuando, mientras que otras apenas pueden tolerarla y consideran que cualquier cantidad de lloriqueo es excesiva y molesta. La buena noticia es que usted puede entrenar a su perro para que grite menos, o tal vez no grite en absoluto.

  • Preste mucha atenci√≥n al sonido de los gemidos de su perro y a cualquier otro comportamiento que lo acompa√Īe. Con el tiempo, usted puede notar diferentes tonos y vol√ļmenes de gemidos por diferentes razones. Por ejemplo, puede familiarizarse con los lloriqueos de “Quiero algo” y “Estoy aburrido”. Entonces, cuando usted oye un gemido que es claramente diferente, esto puede ayudarle a determinar que la causa es en realidad el estr√©s o el dolor, por ejemplo.
  • Ac√©rquese a su perro con cuidado y man√©jelo con cuidado si el lloriqueo parece deberse al estr√©s o al dolor. Si es as√≠, el lloriqueo puede escalar e incluso convertirse en agresi√≥n.
  • Analice la situaci√≥n objetivamente y repase las posibles razones de los lloriqueos antes de decidir c√≥mo proceder. Nunca castigue ni grite a su perro por quejarse, ya que esto puede hacer que un perro temeroso o ansioso se vuelva a√ļn m√°s temeroso y puede conducir a un comportamiento agresivo.
  • Si su perro parece temeroso, ansioso o estresado, trate de encontrar la fuente del problema. Muchos miedos y fobias pueden afectar a los perros, y si usted es capaz de determinar la raz√≥n, puede trabajar en el entrenamiento y desensibilizaci√≥n de su perro para superar su miedo.
  • D√©le a su perro lo que quiere bajo ciertas circunstancias. Por ejemplo, si su perro est√° lloriqueando para salir a orinar, es mejor atarlo con correa o dejarlo salir en lugar de reforzar los comportamientos de eliminaci√≥n en interiores.
  • Evite animar involuntariamente a su perro a quejarse. Si est√° seguro de que su perro quiere algo como atenci√≥n o comida, redir√≠jalo a otro comportamiento antes de ceder. Idealmente, haga que su perro se siente o se acueste en silencio; luego recomp√©nselo con atenci√≥n y elogios o una delicia.
  • No se rinda inmediatamente a las “necesidades” de su perro, ya que esto lo entrena para que se queje de todo. Esta es la causa m√°s com√ļn de problemas de lloriqueo. S√≠, es muy dif√≠cil resistirse a tu cachorro llor√≥n, pero si te rindes ante ese lindo cachorro cada vez, podr√≠as terminar con un adulto llor√≥n.
  • Enriquecer su entorno. Aseg√ļrese de que tengan muchos juguetes y de que hagan mucho ejercicio. Un perro con la energ√≠a f√≠sica o emocional reprimida tiene m√°s probabilidades de quejarse.
  • Responda selectivamente a las quejas de su perro. Si est√° seguro de que no hay una necesidad real, es mejor ignorarla. Una vez que note un momento de silencio, ofr√©zcale un elogio, una golosina o una recompensa similar. Incluso puede aprovechar esta oportunidad para trabajar con el comando “quiet” o “silencio”.

En la mayoría de los casos, usted puede manejar el lloriqueo excesivo con entrenamiento básico, estimulación mental y ejercicio. Cuando el comportamiento se resiste seriamente al cambio, es posible que tenga que traer un capacitador o un especialista en comportamiento para que lo ayude más. Sin embargo, sea paciente y consistente sin importar lo que suceda, y tendrá más probabilidades de ver los resultados deseados. Es posible que no pueda deshacerse por completo del hábito de quejarse, pero al menos debería ser capaz de reducirlo a un nivel más tolerable.

Si sospechas que tu mascota est√° enferma, llama a tu veterinario inmediatamente. Para preguntas relacionadas con la salud, siempre consulte a su veterinario, ya que ellos han examinado a su mascota, conocen su historial de salud y pueden hacer las mejores recomendaciones para su mascota.